Los cerros del oeste de la ciudad amanecieron cubiertos de nieve este miércoles y la mañana se presentó fresca con una temperatura mínima 12.5 grados a las 6.30 de la mañana, conviertiéndose en el registro más bajo en lo que va del año.
Así lo confirmó el joven meteorológo salteño, Santiago Villalba, desde la Estación Salta, ubicada en San Lorenzo, quien además detalló que la mañana se caracterizó por la presencia de niebla, que se fue dispersando hasta que el sol brilló en su totalidad.
Mientras en la ciudad se mantienen condiciones templadas a cálidas, en las zonas más elevadas del oeste salteño el frío volvió a hacerse sentir, dejando una imagen que combina verano y nieve.

Según los especialistas, este tipo de fenómeno ocurre cuando, a determinada altura, las temperaturas descienden a valores iguales o inferiores a los cero grados. En esos niveles de la atmósfera, las precipitaciones se generan en forma sólida.
Sin embargo, con el correr de las horas, el calor volverá a sentirse y se espera que el termómetro llegue a los 31 grados, con una sensación térmica que sería superior.
En cuanto a las precipitaciones, las probabilidad de tormentas aisladas son mayores para la tarde y la noche, cuando la temperatura vuelva a caer.