En un año marcado por la crisis económica y el recorte de recursos, el sistema de salud provincial logró sostener su funcionamiento y avanzar en mejoras estratégicas, especialmente en el primer nivel de atención, aseguró el funcionario del área Darío Isasmendi, quien destacó que uno de los principales desafíos fue “resistir la debacle económica que impacta tanto en el Gobierno provincial como en el sistema de salud”.
El informe del Primer Nivel de Atención (PNA), dio a conocer que el Primer Semestre del año 2025 alcanzó un total de 372.000 consultas en los Centros de Salud de Capital, lo que significa el 62% de la población de la ciudad de Salta, una demanda altísima que se encamina a repetirse en el segundo semestre.
Aclaró que los recursos se estiraron como se pudo, pero se vieron obligados a reestructurar el sistema con rotación de médicos porque no daban a vasto: En cuanto a los fondos y medicamentos aclaró que “no dependemos únicamente de fondos provinciales; fue clave el plan SUMAR para los recursos nacionales”, aunque no alcanzan a compensar.
Atención primaria y reorganización del sistema
Actualmente, la mayor demanda de consultas se concentra en los centros de salud. En la capital funcionan 64 centros, que absorben gran parte de las consultas espontáneas y de emergencia leve, permitiendo descomprimir los hospitales. “Se trabajó en la reorganización de las consultas, en la clasificación de pacientes y en la reducción de la autoderivación”, indicó.

Sin embargo, Isasmendi reconoció que la pérdida de recursos humanos sigue siendo una dificultad. “No podemos recuperar todos los cargos que se pierden por jubilaciones, fallecimientos o traslados”, señaló. Ante ese escenario, se avanzó en la redistribución de profesionales y en la organización de clínicas básicas en todos los centros de salud, aunque aclaró que no siempre se cuenta con especialistas todos los días de la semana, como pediatras u otras especialidades.
Para dar respuesta a la demanda, se implementó un sistema de provisión de especialistas según la necesidad de los pacientes, priorizando los centros cabecera. El problema radica en que no se están incorporando profesionales a la planta de salud, pero tampoco hay variedad de especialidades necesarias a disposición en Salta.
Especialistas y equipamiento
En la capital, siete centros de salud cabecera concentran la atención de especialidades, distribuidos en los puntos cardinales estratégicos; allí se trabaja en la incorporación de especialistas como cardiólogos, clínicos, diabetólogos, endocrinólogos y oftalmólogos, éste último un proceso que aún se encuentra en etapa de planificación debido al alto costo del equipamiento, que ronda los 30 mil dólares por unidad.
En odontología, casi todos los centros de salud cuentan con profesionales, aunque persisten reclamos por prácticas más complejas como endodoncia u ortodoncia, que no siempre pueden realizarse en el primer nivel.
Financiamiento, insumos y digitalización
Uno de los puntos críticos sigue siendo el financiamiento de insumos. Los centros de salud atienden gratuitamente a los pacientes y facturan las prestaciones al programa SUMAR para quienes no tienen obra social, pero “el recupero no alcanza para cubrir todos los costos”, explicó Isasmendi.
A pesar de las limitaciones, se avanzó en la entrega de tensiómetros digitales y tablets a los agentes sanitarios de la capital. Esto permitió unificar el sistema digital (SAFESA) y fortalecer la historia clínica electrónica, facilitando la toma de presión arterial, el acceso a los datos del paciente y la asignación automática de turnos, incluidos los turnos protegidos para urgencias.
Los agentes sanitarios trabajan tanto en visitas domiciliarias a familias con pacientes de riesgo como en campañas comunitarias de prevención de enfermedades como VIH, Chagas, hipertensión y en la promoción de la lactancia materna, articulando acciones con clubes, iglesias y centros integradores comunitarios (CIC).
Salud sexual, prevención y vacunas
En materia de salud sexual, Isasmendi reconoció faltantes de preservativos debido a recortes nacionales. “Hoy hay que priorizar insumos propios y medicamentos para patologías agudas”, explicó.
Respecto al calendario de vacunación, aseguró que la provincia se encuentra al día, aunque pueden registrarse faltantes temporales por cuestiones logísticas. En hospitales de mayor complejidad se reporta la falta de algunas vacunas específicas, mientras que la vacuna contra el COVID ya se encuentra fuera de circulación.
Es importante destacar que frente al avance de la "supergripe" en Europa, especialistas recomiendan la vacuna para sectores de riesgo, vacuna cuya cepa no está disponible en Salta ni en el país, admitió el médico, pero aclaró que con “las que tenemos se puede ayudar en casos de coinfección”.

Diagnóstico temprano y fortalecimiento hospitalario
Otro avance importante en medio de las dificultades fue la adquisición de colposcopios para los centros de salud para la detección temprana del cáncer cervicouterino. Cuando un PAP presenta resultados desfavorables, se realiza colposcopía y biopsia. Actualmente se está capacitando al personal de los centros de salud cabecera para la toma de muestras, con formación en hospitales materno-infantiles que reúnen las condiciones necesarias.
Además, se fortalecieron hospitales con equipamiento online y estereoscopios, mejorando la capacidad diagnóstica.
Balance de un año complejo
Hasta diciembre se registraron cerca de 600 mil consultas en el sistema público de salud. “Fue un año duro, donde cada acción implicó un peregrinar”, reconoció Isasmendi. También señaló que los traumatismos no se atienden en centros de salud, salvo casos muy leves, y que los cuadros complejos son derivados al Hospital San Bernardo.
Las variaciones estacionales y los síndromes febriles también impactaron en la demanda, obligando a los equipos médicos a reforzar la vigilancia epidemiológica. “Tenemos buen diálogo con los gerentes, que nos mantienen informados permanentemente”, concluyó.