Campo Quijano celebró este 9 de Julio un doble acontecimiento: El aniversario de la Independencia argentina y los 105 años de la fundación del municipio. En ese marco, quedó inaugurado el monumento "Viaducto El Toro", una obra destinada a homenajear la historia ferroviaria de la localidad y el legado del Ferrocarril General Belgrano.
El acto fue encabezado por el intendente Lino Yonar, quien destacó el valor simbólico del monumento como reconocimiento a los trabajadores ferroviarios que marcaron la identidad de Campo Quijano.

La obra fue realizada por el escultor quijaneño Germán Leandro Carrizo, cuyo trabajo recibió elogios por el nivel de detalle y la representación a escala real del histórico viaducto.
Sin embargo, tras la inauguración surgió una discusión vinculada al origen del proyecto. La arquitecta Julieta Marziano había manifestado públicamente que los planos y la dirección técnica correspondían a un proyecto elaborado años atrás junto al entonces funcionario municipal Facundo Quintana Taibo.

Taibo: "El mérito es de Carrizo y de todos los que hicieron realidad el proyecto"
Consultado por Gente de Salta, Quintana Taibo explicó que la iniciativa nació durante su paso por la gestión municipal como Director de Obras de Servicio Público y que fue concebida como un homenaje integral a la historia ferroviaria de Campo Quijano.
"Fue un impulso de nuestra gestión, con el invaluable aporte del artista quijaneño Germán Carrizo y de la arquitecta Julieta Marziano, a quien convoqué para desarrollar el proyecto", señaló.
El exfuncionario aclaró que no busca un reconocimiento personal por la obra. "No quiero que figure mi nombre, pero sí creo que el mérito de Carrizo y de Marziano merece ser mencionado", sostuvo.

Taibo recordó que, tras su desvinculación del municipio por motivos políticos, según expresó en su momento, la iniciativa continuó su camino hasta llegar a la inauguración actual.
"Me pone muy feliz que la obra se haya concretado. El sueño comenzó en la intendencia de Carlos Folloni y hoy se inaugura con Lino Yonar. No sabemos quién podrá terminarla, pero sería hermoso verla completa como la imaginamos cuando empezamos a soñarla", afirmó.
Una obra que todavía tiene una segunda etapa pendiente
Según explicó Taibo, el monumento inaugurado representa una parte del proyecto original, pero aún falta aproximadamente un 30% de la propuesta inicial con los cuales quedaría impactante.
Entre los elementos pendientes mencionó la finalización de la instalación de una conexión de agua, ya iniciada, que permitiría recrear el río Toro pasando por debajo del viaducto, además de un sistema pensado para que el tren tenga movimiento y pueda trasladarse de un extremo al otro del puente al menos dos veces por día.

También indicó que estaba prevista una cartelería interpretativa para explicar la historia del viaducto y del ferrocarril, elementos que todavía no fueron incorporados.
"Lo mejor todavía falta. El plan original incluía que del viaducto brotara agua, que simulara el paso del río Toro y que el tren tuviera movimiento. La obra que está hecha es de una perfección enorme, pero todavía queda una parte para completar", expresó.
El reconocimiento a un artista local
Más allá del debate sobre la autoría del proyecto, Taibo puso el foco en el trabajo del escultor Germán Carrizo: "Es un gran artista de Campo Quijano. El nivel de detalle es impresionante: está hecho a escala real, hasta la cantidad de hierros del puente fue respetada. Es un trabajo excepcional", destacó.
La obra busca convertirse en un nuevo símbolo de la localidad, al representar uno de los íconos de la ingeniería ferroviaria del norte argentino: el Viaducto El Toro, construido como parte del ramal C-14 hacia la Puna.
La inauguración abrió una nueva etapa para el monumento: la de completar el sueño original de quienes lo imaginaron, mientras Campo Quijano suma a su patrimonio una pieza que combina memoria ferroviaria, arte y la historia de quienes trabajaron para hacerla realidad.