EconomíaUn día sin producción

El costo de parar: la Argentina perdió casi 500 millones de dólares por la medida de la CGT

Un informe preliminar del Instituto de Economía de la UADE estimó que la paralización implicó una pérdida equivalente al 17,3% de la producción diaria. El transporte fue la variable que amplificó el impacto.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 19 Febrero de 2026
19 Febrero de 2026
El precio del paro general.
El precio del paro general. web.

Una jornada sin transporte y con buena parte de la actividad presencial interrumpida dejó un impacto económico que, según estimaciones privadas, se ubicó en torno a los USD 489 millones. La cifra surge de un cálculo preliminar del Instituto de Economía (INECO) de la Universidad Argentina de la Empresa sobre el efecto del paro general del 19 de febrero.

Confederación General del Trabajo.
Confederación General del Trabajo.

De acuerdo con el informe, la pérdida equivale al 0,8% del Producto Bruto Interno (PBI) de febrero y al 17,3% de lo que el país hubiera producido en un día hábil normal. El rango final puede oscilar entre USD 400 y USD 600 millones, dependiendo del nivel efectivo de acatamiento y del grado de afectación de los servicios esenciales.

El costo de los últimos cuatro paros de la CGT.
El costo de los últimos cuatro paros de la CGT.

El cálculo parte de una proyección del PBI mensual y pondera el impacto sector por sector. No todos los rubros pierden por igual ni todo lo interrumpido se pierde definitivamente. El modelo asume que cerca del 60% de la actividad no realizada podría recuperarse dentro del mismo mes, mientras que el 40% restante se considera irrecuperable.

Los sectores más afectados

Las mayores mermas se concentraron en actividades presenciales vinculadas a la producción de bienes y a servicios que dependen de la continuidad diaria.

  • La industria manufacturera aparece entre las más golpeadas, ya que la paralización implica detener líneas de producción y absorber costos fijos sin generación de ingresos. 
  • La construcción también registró interrupciones de obras y pérdida de jornadas que difícilmente puedan compensarse en el corto plazo.
  • En el comercio, el informe proyecta que alrededor del 30% de las ventas no realizadas podría recuperarse en los días siguientes, especialmente en bienes durables. En cambio, en rubros vinculados al consumo inmediato —como restaurantes y hotelería— la tasa de recuperación estimada es nula.
  • Los servicios de enseñanza y salud también evidenciaron pérdidas relevantes, en muchos casos sin posibilidad de recomposición plena.

El peso del transporte

El estudio identifica a la interrupción del transporte público como la variable que más influyó en el resultado final. La falta de colectivos, trenes y subtes no solo afectó a quienes adhirieron formalmente a la medida, sino también a empresas y comercios que vieron limitada su operatoria por la imposibilidad de traslado de trabajadores y clientes.

Según la estimación, si el transporte hubiera funcionado con normalidad, el costo del paro habría descendido a alrededor de USD 180 millones. Es decir, más de la mitad del impacto total estuvo asociado a la paralización de la movilidad urbana.

Comparación histórica

A pesar de la magnitud del monto, el impacto se ubicó por debajo de otros paros recientes relevados por el mismo instituto, como el de mayo de 2024 (USD 544 millones) y el de abril de 2025 (USD 539 millones). El informe atribuye esa diferencia, en parte, a la menor intensidad habitual de la actividad económica durante febrero.

Desde el regreso de la democracia en 1983, el ranking de presidentes con más paros generales tiene dos lecturas: por cantidad total y por frecuencia. Si se mira el total de medidas de fuerza, Raúl Alfonsín encabeza la lista: durante sus 67 meses de gobierno enfrentó 13 paros generales, el número más alto del período, con un promedio de uno cada cinco meses.

Paros por presidente.
Paros por presidente.

El segundo caso más relevante por volumen es Fernando de la Rúa, con 9 paros generales en 24 meses de mandato. Aunque no lidera en cantidad absoluta, sí aparece como el presidente con mayor frecuencia: en su gestión hubo, en promedio, un paro cada tres meses, la tasa más alta desde 1983.

En el pelotón siguiente se ubican los gobiernos con niveles intermedios de conflictividad. Carlos Menem acumuló 8 paros generales sumando ambos mandatos (3 en el primero y 5 en el segundo), mientras que Cristina Fernández de Kirchner en su segundo mandato y Mauricio Macri registraron 5 paros generales cada uno en 48 meses de gestión.

Otros períodos muestran cifras más acotadas: Eduardo Duhalde tuvo 3 paros en 16 meses (un promedio similar al de Alfonsín en términos de ritmo), y Néstor Kirchner registró 1 paro general en 55 meses de gobierno. En el extremo opuesto, hubo presidencias que no enfrentaron paros generales: Cristina Fernández de Kirchner en su primer mandato y Alberto Fernández no tuvieron medidas de fuerza de este tipo.

En el caso del actual gobierno, el paro del 19 de febrero se contabiliza como el cuarto paro general desde la asunción de Javier Milei. En términos de frecuencia, eso implica aproximadamente una medida cada seis meses, por encima del promedio histórico general desde 1983.

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