El solo hecho de haber nacido o vivir en distintos puntos de la Argentina puede cambiar por completo cuánto rinde una misma jornada de trabajo, una diferencia que empieza a sentirse cada vez más en el poder adquisitivo y en los consumos cotidianos de cada provincia.
La distancia entre ambos extremos también aparece cuando los ingresos se traducen a dólares: mientras algunas provincias logran superar los US$20 diarios por persona, otras quedan cerca de los US$10. Los datos surgen de un informe al que accedió Gente de Salta, que comparó el ingreso per cápita familiar diario entre provincias argentinas y las diferencias de poder adquisitivo medidas a través de consumos cotidianos.
El relevamiento fue elaborado por la consultora Focus Market y toma como referencia el ingreso total individual, un indicador que incluye salarios, jubilaciones, rentas, transferencias sociales y otras percepciones monetarias con el objetivo de medir cómo cambia la capacidad de consumo según el lugar del país donde se viva.
Según el informe, el ingreso per cápita familiar diario en la Ciudad de Buenos Aires alcanza los US$25,41, mientras que en provincias del norte argentino los valores caen con fuerza. La Rioja aparece con US$8,24 diarios, Chaco con US$8,52 y Formosa con US$8,89, mientras que Salta ronda los US$10 diarios de ingreso promedio por persona. En el otro extremo, Tierra del Fuego y Neuquén superan los US$20 diarios.

La brecha entre los extremos supera así el tres a uno y vuelve todavía más visibles las diferencias territoriales en el acceso al consumo cotidiano. Mientras en Salta un día de ingresos alcanza para cinco empanadas, en Santa Fe permite comprar nueve y en CABA catorce. Algo similar ocurre con otros alimentos: en la provincia, el ingreso diario promedio equivale a 700 gramos de bifes o 600 gramos de helado, mientras que en la capital del país permite adquirir hasta 1,75 kilo de carne o 1,5 kilo de helado.

El informe también advierte que las diferencias económicas no solo aparecen entre provincias, sino también dentro del propio mercado laboral. Al comparar los ingresos de trabajadores formales e informales, Salta muestra una brecha superior al 60%, una distancia que refleja el fuerte impacto que todavía tiene la informalidad sobre el poder adquisitivo y las condiciones de vida.

A nivel nacional, el estudio estima que el ingreso individual promedio en Argentina alcanza los US$671,08 medidos al tipo de cambio oficial, un valor que ubica al país por encima de Bolivia, Paraguay y Brasil, aunque todavía por debajo de Uruguay y Chile.

Los últimos datos oficiales del INDEC también reflejan que las diferencias de ingresos siguen siendo fuertes en la Argentina y que el acceso al consumo continúa mostrando realidades muy distintas según la provincia y el nivel de ingresos de cada hogar.
La diferencia entre provincias muestra así que, incluso dentro de un mismo contexto económico, una jornada laboral todavía puede traducirse en consumos muy distintos según el lugar donde se viva.