Tras la lectura de la condena a prisión perpetua contra José “Jota” Figueroa por el femicidio de su esposa, Mercedes Kvedaras, ocurrido en agosto de 2023, la voz de la familia volvió a escucharse con fuerza en la salida de la Sala de Grandes Juicios, en la Ciudad Judicial.
Manolo Jiménez, el abuelo materno de la víctima dejó declaraciones cargadas de dolor, pero también de una profunda convicción de vida sin odio.
“Estoy desgarrado para toda mi vida, pero se hizo justicia”, expresó conmovido al retirarse del tribunal, minutos después de conocer el fallo.
A sus 92 años, Jiménez reflejó el impacto irreparable que dejó el crimen en la familia, especialmente en los hijos de la víctima: “No sé si es suficiente el fallo, porque mi nieta valió mucho", dijo, en referencia a la ausencia imposible de reparar.
Sin embargo, en medio del dolor, el abuelo destacó la importancia de seguir adelante sin rencor, y se refirió al sufrimiento de los tres hijos de su nieta, que quedaron sin su mamá: "Trataremos de llevarlos por el camino del bien, como somos nosotros, sin odio”, expresó, al tiempo que agradeció "a la justicia divina y a la justicia de los hombres”.
Jiménez también se refirió al vínculo con sus bisnietos, atravesado por la emoción constante: “Cuando llegan y me dicen ‘hola abuelito’, me desgarra el alma. Pero no tengo rencor, ni nada”.
En este sentido, remarcó el compromiso familiar de acompañar a los niños en su crecimiento: “A los chicos los llevo por el camino de la bondad, de la humildad, de poder guiarlos por el bien", sostuvo, y agregó que lo único que tiene para darles "es amor”.

“Ahora tenemos que tener fuerza”, dijo
Consultado sobre las últimas palabras del condenado pronunciadas antes de la sentencia, aseguró no haberlas escuchado y evitó cualquier referencia al respecto, al tiempo que señaló que a sus bisnietos no les habla "ni del padre, ni de la madre, ni de nada, porque no me corresponde”.
El abuelo insistió en su postura: “Ni odio ni rencor, nada más que se hizo justicia”.
Finalmente, dejó una reflexión sobre el futuro de la familia: “Ahora tenemos que tener fuerza para seguir adelante, por esos tres chicos", y agregó que “hay que ubicarlos en el mejor lugar posible y luchar con ellos”.
"Los que quedan serán los que se ocupen de guiarlos por el camino que siempre hemos seguido: la honestidad, la honradez y el trabajo”, manifestó, y con serenidad, cerró: “Estoy conforme con lo que la justicia ha determinado”.
Los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans decidieron de manera unánime condenar a Figueroa a la pena de prisión perpetua, como autor material y penalmente responsable del delito homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, por el que llegó acusado al juicio, iniciado el 1 de abril pasado.

En el mismo fallo se dispuso que sea registrado en el Banco de Datos Genéticos y no se hizo lugar a la solicitud de indemnización para las víctimas indirectas.
Además, se dispuso que una vez que la sentencia esté firme, se remitan las constancias pertinentes a la Fiscalía que por jurisdicción corresponda, en relación a la conducta del médico forense Daniel Eduardo Dib, por la posible comisión del delito de falso testimonio y se remitan copias pertinentes al Tribunal de Ética del Colegio de Médicos de Salta, a los fines que pudiera corresponder, atento a su conducta.
Asimismo, el tribunal ordenó que se informe sobre la remisión de tales constancias a la autoridad que corresponda en la Justicia Federal, dado que es el ámbito en el que el profesional se desempeña laboralmente.
Por otro lado, se ordenó que se remitan las copias partinentes a la Fiscalía que corresponda, en relación a la intervención del Licenciado Enrique Prueger, sobre la posible comisión del delito de ejercicio ilegal de la profesión y falso testimonio.

Sobre esto, el querellante Jorge Ovejero aseguró estar “totalmente de acuerdo con lo que determinaron los jueces”, porque "no se puede venir a un juicio de estas características a mentir, y el que lo hace tiene que tener las consecuencias", y consideró que “se tiene que acabar de una vez por todas en Salta el tema de los testigos truchos y los falsos testimonios”.
Por otro lado, manifestó su satisfacción por el fallo y aseguró que “esperábamos una postura más digna, respetuosa y educada” por parte de la defensa durante el proceso, tras lo que consideró que la actitud de Figueroa tras el crimen forma parte “parte de la violencia simbólica” que ejercía sobre ella, cuando “tenía que protegerla y respetarla”.
El abogado consideró que los tres hijos de la pareja “van a estar bien”, y destacó la decisión del tribunal de imponerle al acusado “prohibición de acercamiento” a los menores.

